Tipos de Biofeedback

El neurofeedback utiliza un sensor en el cráneo y dos en las orejas para monitorizar la actividad eléctrica cerebral utilizando un electroencefalógrafo. Se realiza un perfil base de Neurofeedback, es decir, el patrón de ondas cerebrales de cada persona y a partir del perfil se establece un plan de tratamiento.

El Neurofeedback  está basado en dos principios básicos: la actividad cerebral eléctrica refleja estados mentales y que la actividad puede ser entrenada.

Cuando la persona altera su propio estado mental cambia las amplitudes de las diversas frecuencias de ondas cerebrales. La persona ve este cambio reflejado en varias pantallas en el monitor del ordenador e intenta alterar su onda cerebral para lograr un objetivo predefinido. Esta es la manera en que la persona aprende a auto-regularse. Se trata de un aprendizaje de la normalización de patrones del electroencefalograma (EEG).

El neurofeedback es apropiado tanto para personas que presentan una desregulación del funcionamiento del cerebro como aquellas personas que quieren mejorar el rendimiento.

 

Los mapas cerebrales nos enseñan por ejemplo un exceso de ondas theta (lentas) lo cual implica un estado de ensoñación y por tanto problemas de atención y/o focalización. Otro patrón nos puede mostrar exceso de ondas beta en la parte posterior típico de personas ansiosas y con problemas para conciliar el sueño. Es decir, cada patrón de ondas refleja un estado mental determinado.

UTILIDADES:

El neurofeedback (también llamado EEG biofeedback) es usado para tratar TDAH, alcoholismo/abuso de sustancias, epilepsia, dolor de cabeza, traumatismos craneoencefálico y para entrenar un rendimiento cerebral óptimo.