Técnicas de estudio

El fracaso escolar es una realidad que desde el punto de vista pedagógico debe preocupar tanto a centros, educadores y padres y madres, como a los propios estudiantes que lo padecen.

Son muchas las variables, de diferente índole, que intervienen en el éxito escolar. Pero, posiblemente, una de las que más influye en el rendimiento de los alumnos es la técnica de estudio.

Las condiciones de trabajo personal y el método utilizado para el estudio, además de la capacidad intelectual y los rasgos de personalidad, repercuten en el resultado académico esperado por el estudiante y su entorno, condicionando la motivación y la predisposición hacia el trabajo de estudiar.

El inicio de un curso de técnicas de estudio debe motivar al estudiante porque le ofrece la posibilidad de mejorar, de aprovechar mejor su tiempo y optimizar su dedicación. Además, debe ser consciente de que interiorizar un método es importante para su posterior aplicación en otros cursos y en los estudios superiores que realice. La finalidad es adquirir unas pautas de trabajo aplicables en toda su vida académica.

Los objetivos que el estudiante debe perseguir antes de iniciar un curso para el aprendizaje de las técnicas y métodos de estudio son:

 

  • Conocer todos los factores que favorecen el estudio.
  • Mejorar el nivel de atención, concentración y memoria.
  • Aprender a organizar las tareas académicas y a elaborar la propia agenda.
  • Aumentar el nivel de comprensión y adquisición de conocimientos.
  • Rentabilizar el esfuerzo para mejorar el rendimiento general.