Nutrición

Desayuno.

Se define como los alimentos ingeridos dentro de la hora siguiente al despertar (aunque esté ligado al amanecer, depende de las culturas; para nosotros el horario está limitado entre las cinco y las ocho de la mañana). No se debe confundir con el almuerzo (entre las 9 y las doce del mediodía). Consiste en "la toma de hidratos de carbono, grasas y proteínas suficientes para mantener el aporte de glucosa al cerebro y al músculo, en el horario de pleno rendimiento laboral, ya sea físico o psíquico".

Se calcula que debe contener el 25% del aporte calórico diario (500 en una dieta de 2.000 calorías a 750 en una de 3.000).

En nuestra cultura se basa en cereales fermentados (pan, galletas...), más leche o agua (sopas) calientes, con temperatura igual o superior a la corporal. La grasa puede ir con la leche, añadida en forma de mantequilla o incorporada a los cereales .Se suele ayudar con glucosas de absorción rápida (miel, azúcar, mermelada, compota); o bien con huevo, queso o jamón de cerdo si en vez de leche se aporta aceite.

La forma tradicional es tomarlo sentado (de asentar), caliente y con los cereales mojados o como sopas, para facilitar su absorción y digestión rápida.
Tradicionalmente un miembro de la familia (fundamentalmente la madre) prepara el desayuno de los demás. Los cambios socio-económicos, los tecnológicos (hornos microondas), los laborales y las modas, entre otros, han modificado todo este proceso, que antes sólo se veía restringido por la disponibilidad de la comida, los tabúes culturales y los religiosos.