Ingresos Hospitalarios

PROGRAMA DE DESINTOXICACIÓN Y DESHABITUACIÓN A MEDICAMENTOS

La aparición de las benzodiacepinas (tranquilizantes y somníferos) en la farmacoterapia se calificó como uno de los grandes avances en la mejoría y resolución de las Alteraciones Psíquicas. El incidir en sintomatologías tan frecuentes y gravosas como son la ansiedad o el insomnio, con alivio de forma rápida y espectacular, ha supuesto a las benzodiacepinas la consideración de ser uno de los grandes aportes científicos para la humanidad, siendo en la actualidad, uno de los productos farmacéuticos de mayor consumo en el planeta.


Con el trasfondo de su masiva utilización y popularización, el uso de las benzodiacepinas se ha ido escapando de la prescripción correcta dentro de un programa médico pasando a un uso descontrolado y cotidiano por una gran parte de usuarios, sobre todo en su función de aplicación en el campo del insomnio, así mismo el bajo conocimiento de las adicciones por la mayoría del personal médico y sanitario ha llevado a otra parte de la población a usar benzodiacepinas largos periodos de tiempo, incluso de prescripciones psiquiátricas "de por vida" motivadas por sus beneficios e "inocuidad" y el llamado uso "aspirina", "¡tómelas cuando quiera y las necesite!" creando una epidemia de tipo iatrogénica.

En la actualidad, el problema de la dependencia a las benzodiacepinas y los programas de desintoxicación así como los accidentes por supresión brusca es uno de los problemas cotidianos la práctica médica a nivel quirúrgico, vascular, geriátrico, de las consultas diarias y servicios de urgencias.

La gravedad de cierto tipo de adicción a las benzodiacepinas va a depender de los años de uso (frecuencia), concentración de la sustancia y tipo, esto hace que algunos casos sean de una enorme dificultad.


¿Cómo actuar? 

Frente a la sospecha de un problema de dependencia es fundamental conseguir un diagnóstico profesional. En todos los casos, cuanto más precoz sea la intervención mayores las garantías de un buen resultado.

¿En qué consiste el tratamiento? 

La adicción o el consumo abusivo de tranquilizantes y somníferos ha experimentado un notable incremento en los últimos decenios. Su tratamiento implica no sólo el proceso de desintoxicación, sino también el abordaje de los problemas de base que dieron origen a su prescripción inicial. La desintoxicación es compleja y debe realizarse bajo estricto control profesional. Existen en la actualidad tratamientos eficaces, tanto para evitar el síndrome de abstinencia, como para tratar la ansiedad y depresión que a menudo se hallan subyacentes. Es imprescindible combinar el tratamiento farmacológico con un apoyo psicoterapéutico individual o grupal.

¿Cuándo ingresar?  

 El ingreso de una persona que padece una adicción se recomienda teniendo en cuenta los siguientes motivos:

  • Cuando una persona ha intentado suprimir la sustancia sin éxito en varias ocasiones.
  • Cuando ha seguido un tratamiento ambulatorio sin conseguir una abstinencia superior a tres meses.
  • Cuando las consecuencias de su consumo han acarreado una problemática familiar o laboral.
  • Cuando las consecuencias físicas o psíquicas son importantes.