Trastornos con déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH)

La evaluación tiene que ser realizada por un equipo multidisciplinar, psiquiatra, psicólogo y psicopedagogo.

El primer paso es escuchar a los padres y al propio niño, niña o joven en una entrevista detallada, en la que se recogen datos referentes a la historia de desarrollo, la historia médica, la escolarización y los conflictos socio-familiares. Es muy importante obtener información sobre los hábitos del niño en cuanto a nutrición, ritmos horarios, especialmente del sueño, consumo de sustancias con efecto tóxico, relaciones sociales y ocio y las dificultades de adaptación a las exigencias del ritmo escolar.

Debido al origen multi-factorial de estos síntomas y al hecho de que no existen pruebas determinantes, es importante obtener la máxima información posible mediante la realización de algunas de las siguientes pruebas:

  • Pruebas Orgánicas: analítica completa, aminoacidograma, etc.

  • Prueba Neuro-fisiológica: QEEG
  • Evaluación neuro-psicológica que profundice en las capacidades del menor, el estilo cognitivo y los aspectos emocionales y afectivos.

  • Evaluación psico-pedagógica (si procede) para profundizar en los problemas de aprendizaje.

Recientemente hemos incorporado en nuestro protocolo de pruebas el Sistema AULA. Es un test que permite evaluar los factores que determinan la existencia de TDAH: atención sostenida, atención dividida auditiva y visual, impulsividad, actividad motora excesiva (hiperactividad), tendencia a la distracción y velocidad de procesamiento.

 La realización de diagnósticos basados en un solo test específico y en la mayoría autocuestionarios contestados por padres y profesores pueden llevar a un sobre diagnóstico del TDAH y lo que es peor a una medicalización excesiva de los niños a edades muy tempranas.