Trastornos de la conducta alimentaria

Todas aquellas circunstancias que supongan una disfunción en el comportamiento alimentario del niño, niña o adolescente.

No es únicamente un inadecuado hábito alimentario sino a un conjunto de comportamientos problemáticos y persistentes relacionados con la alimentación y la propia ingesta de alimentos.

Los trastornos de la conducta alimentaría incluyen también desequilibrios emocionales, distorsiones perceptivas, pensamientos obsesivos, autovaloraciones negativas, etc.

El DSM IV describe estos trastornos como “alteración persistente en la alimentación o en el comportamiento relacionado con la alimentación que lleva a una alteración en el consumo o en la absorción de los alimentos y que causa un deterioro significativo de la salud física o del funcionamiento psicosocial”. Entre los TCA se encuentran: la pica, el trastorno de rumiación, el trastorno de evitación/restricción de la ingesta de alimentos, la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno de atracones. A continuación daremos una breve definición de cada uno de ellos.

Pica

Su principal característica es la ingestión persistente de sustancias no nutritivas y no alimentarias durante un período mínimo de un mes, entre estas sustancias  podrían estar papel, jabón, ropa, pelo, cuerdas, lana, tierra, ceniza, tiza, polvos de talco, etc. Se recomienda una edad mínima de dos años para el diagnóstico de pica, excluyendo así el hábito de llevarse objetos a la boca, propio del desarrollo normal de los niños, que puede acabar ingiriéndolos.

 

Trastorno de rumiación

Este trastorno se caracteriza por la regurgitación repetida de alimentos, después de alimentarse o comer, durante un período mínimo de un mes. Laa comida tragada previamente, que puede estar parcialmente digerida, se devuelve a la boca aparentemente sin náuseas, arcadas involuntarias ni desagrado, pudiendo volver a masticarla para después escupirse o tragarse. El trastorno no se explica mejor por una afección gastrointestinal u otra afección médica asociada.

 

Trastorno de evitación/restricción de la ingesta de alimentos

La característica principal de este trastorno es la evitación o restricción de la toma de alimentos, manifestada por un fracaso clínicamente significativo para obtener las necesidades nutritivas, o una ingesta energética insuficiente mediante la ingesta oral de alimentos. Debe estar presente una o más de las siguientes características:

-          Pérdida de peso significativa.

-          Deficiencia nutritiva significativa.

-          Dependencia de la alimentación enteral o de suplementos nutritivos por vía oral.

-          Interferencia importante en el funcionamiento psicosocial.

 

Anorexia nerviosa

La anorexia tiene tres características básicas:

-          Restricción de la ingesta persistente.

-          Miedo intenso a ganar peso o a engordar.

-          Alteración de la forma de percibir el peso y la constitución propios.

Existen dos tipos de anorexia:

-          Tipo restrictivo: no ha habido episodios recurrentes de atracones o purgas (vómito autoprovocado o utilización incorrecta de laxantes, diuréticos o enemas) en los tres últimos meses.

-          Tipo con atracones/purgas: episodios recurrentes de atracones o purgas durante los últimos tres meses.

 

Bulimia nerviosa

Las tres características principales de la bulimia nerviosa son:

-          Episodios recurrentes de atracones.

-          Comportamientos compensatorios inapropiados y recurrentes para evitar el aumento de peso, como el vómito provocado, uso de laxantes y diuréticos, el ayuno o el ejercicio excesivo. Estos comportamientos compensatorios inapropiados se producen, de promedio, al menos una vez a la semana durante tres meses.

-          La autoevaluación se ve indebidamente influida por la constitución y el peso corporal.

 

Trastorno de atracones

Se caracteriza por los episodios recurrentes de atracones que deben producirse, de promedio, al menos una vez a la semana durante tres meses. Por atracón entendemos la ingesta en un periodo determinado de una cantidad de alimentos que es claramente superior a la que la mayoría de las personas ingeriría en un periodo similar y en circunstancias parecidas. A diferencia de lo que ocurre en la bulimia nerviosa, en el trastorno por atracón no aparece el comportamiento compensatorio recurrente inapropiado.