Programa Juvenil de tratamiento por consumo de alcohol y cannabis

El cuerpo y el cerebro están formados por células que nacen, se desarrollan y se reproducen. Las células del cerebro son las más privilegiadas ya que acumulan información y no se pueden reproducir por eso son las que más tiempo tardan en crecer y desarrollarse, para ello necesitan una buena oxigenación, nutrición y que no haya presencia de tóxicos.

 Cuando hay presencia de tóxicos se dan las siguientes señales:

 1º) Cuando hay un abuso de alcohol, tabaco y otras drogas se dan cambios importantes en la nutrición. La mayoría de los jóvenes dejan de desayunar o lo hacen mal y además van eliminando de la dieta las frutas y verduras e incrementan el consumo de bollería, fritos y comida rápida.

 2º) Se produce un descenso en el rendimiento escolar. Este bajo rendimiento aparece en edades muy tempranas entre los 13 y los 15 años y suele estar unido al consumo de cannabis.

 3º) Aparecen alteraciones de conducta, irritabilidad, excitabilidad psicomotriz en el entorno familiar.

 4º) Se va desarrollando una conducta de consumo repetitiva y en crecimiento, más alcohol, más tabaco, más cannabis y más fines de semana en malas condiciones.

  La aparición de estos síntomas entre los 13 y los 16 años nos tiene que encender todas las señales de alarma y debemos de pedir ayuda ya que el cerebro es inmaduro a esas edades y las consecuencias del consumo de tóxicos muy severas.

 El Instituto Burmuin está formado por profesionales que llevan más de 30 años trabajando tanto en la prevención como en el tratamiento del alcoholismos como demás drogodependencias dentro de una medicina integrativa, lo más natural posible y que pueda recuperar al máximo las células dañadas para que el organismo y el psiquismo puedan llevar una vida normativa.